Este 14 de julio se cumplen 24 años del fallecimiento del expresidente de la República, Joaquín Balaguer, una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política dominicana durante el siglo XX.
Balaguer murió el 14 de julio de 2002 a los 95 años de edad, mientras recibía atenciones médicas en Santo Domingo, tras presentar complicaciones de salud. Su deceso puso fin a una trayectoria política que se extendió por más de cinco décadas y marcó profundamente la historia del país.
El dirigente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) ocupó la Presidencia de la República en siete ocasiones. Gobernó entre 1960 y 1962, tras la salida de Rafael Leónidas Trujillo del poder, y posteriormente ejerció seis períodos constitucionales: de 1966 a 1970, de 1970 a 1974, de 1974 a 1978, de 1986 a 1990, de 1990 a 1994 y de 1994 a 1996.
Durante sus gobiernos impulsó importantes obras de infraestructura, entre ellas carreteras, presas, escuelas, hospitales, viviendas y proyectos de desarrollo urbano que transformaron distintas regiones del país. Sin embargo, su legado también está marcado por denuncias de violaciones a los derechos humanos, persecución política y restricciones a las libertades públicas, especialmente durante los llamados «Doce Años» (1966-1978).
Además de su carrera política, Balaguer fue abogado, ensayista, diplomático y escritor. Publicó numerosas obras sobre historia, literatura y política, consolidándose como una de las figuras intelectuales más reconocidas de su generación.
A 24 años de su muerte, la figura de Joaquín Balaguer continúa generando debate entre historiadores, políticos y ciudadanos, quienes destacan tanto su aporte al desarrollo de la infraestructura nacional como las críticas por el ejercicio del poder durante sus administraciones.
