El santoral del 14 de agosto recuerda a santos, beatos y mártires de distintas épocas de la historia de la Iglesia.
Santos principales del 14 de agosto
San Maximiliano María Kolbe
San Maximiliano María Kolbe nació en Polonia en 1894 y entró en la Orden de los Hermanos Menores Conventuales. Sacerdote y fundador de la Milicia de la Inmaculada, desarrolló una intensa labor de evangelización y apostolado antes de la Segunda Guerra Mundial. Tras la invasión nazi de Polonia fue detenido y enviado al campo de concentración de Auschwitz.
En agosto de 1941, después de que un prisionero fuera condenado a morir en el llamado búnker del hambre, Kolbe se ofreció voluntariamente para ocupar su lugar. Murió el 14 de agosto de 1941 tras recibir una inyección letal. La Iglesia lo venera como mártir de la caridad y su memoria litúrgica se celebra cada 14 de agosto.
San Alfredo de Hildeseheim
San Alfredo, también conocido como Altfrido, nació en una familia acomodada de Colonia durante el siglo IX. Fue monje benedictino y sacerdote antes de ser elegido obispo de Hildesheim hacia el año 850. Como obispo impulsó la evangelización, promovió la construcción de iglesias y conventos y participó en la vida política de su época como hombre de confianza de Luis el Germánico.
Su actividad también estuvo vinculada con la formación religiosa y la creación de comunidades monásticas. Es recordado como un obispo dedicado a la organización de la Iglesia en el territorio germánico medieval y por su labor de construcción y consolidación de instituciones religiosas. Su memoria se celebra el 14 de agosto.
Otros santos del 14 de agosto
San Arnulfo de Soissons. Obispo de Soissons y antiguo soldado que ingresó en la vida monástica. Como obispo trabajó por la paz y la concordia y fundó un monasterio en Aldemburgo, donde murió en 1087.
San Eusebio de Roma. Sacerdote romano del siglo IV, relacionado con la defensa de la fe frente al arrianismo. Según la tradición, fue encarcelado durante el gobierno de Constancio II y murió en prisión el 14 de agosto del año 353.
San Facanano de Ross. Obispo y abad del siglo VI en Ross, Irlanda. Fundó un monasterio que llegó a ser conocido por su escuela, donde se enseñaban materias religiosas y otros conocimientos.
San Marcelo de Apamea. Obispo y mártir de Apamea, en Siria, que murió hacia el año 390 después de destruir un templo dedicado a Júpiter y enfrentarse a quienes defendían el culto pagano.
San Tarcisio. Mártir de la Iglesia de Roma, tradicionalmente relacionado con la defensa de la Eucaristía. Según la tradición, murió apedreado cuando se negó a entregar las especies consagradas que llevaba consigo.
San Ursicino del Ilírico. Mártir del siglo IV venerado por la Iglesia en la región del Ilírico. Su memoria figura en el santoral del 14 de agosto.
Beata Isabel Renzi. Religiosa italiana del siglo XIX y fundadora de las Pías Maestras de la Virgen Dolorosa. Dedicó su obra a la educación humana y cristiana de niñas, especialmente de familias pobres, y murió en 1859.
Beato Félix Yuste Cava. Sacerdote y mártir español, vinculado a la persecución religiosa de 1936 en Valencia. Murió ese año y es recordado por la Iglesia como testigo de la fe durante la persecución.
Beato Sante de Urbino Brancoisini. Religioso italiano del siglo XIV y hermano converso de la Orden de los Hermanos Menores. Murió cerca de Montebaroccio, en la región italiana de Las Marcas, en 1390.
Beato Vicente Rubiols Castelló. Sacerdote y mártir español que murió en 1936 durante la persecución religiosa. La Iglesia lo recuerda por su testimonio de fe y su muerte en Picassent, en el territorio de Valencia.
