ISLAMABAD.- El ministro de Defensa de Pakistán, Khawaja Asif, aseguró este martes que Washington y Teherán están cerca de alcanzar «algún tipo de acuerdo» para desescalar el conflicto en el golfo Pérsico, en declaraciones a la agencia Bloomberg recogidas por Reuters.
«Las cosas vuelven a encaminarse hacia un acuerdo de paz o un pacto. Las señales de los últimos dos o tres días indican que estamos cerca de llegar a algún tipo de acuerdo», afirmó Asif.
El anuncio contrasta con la retórica beligerante de las últimas semanas por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y con el estancamiento de las conversaciones indirectas.
MEDIADORES CLAVE
Pakistán ejerce junto a Qatar y Omán como mediador en unas negociaciones que se desarrollan sin contacto directo entre las partes. Según fuentes diplomáticas, Doha y Muscat trabajan en un memorando de entendimiento provisional que permitiría reabrir el tráfico comercial en Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Un alto cargo paquistaní había señalado previamente que su país mantiene conversaciones con ambas delegaciones para lograr que acepten, al menos, sentarse a negociar.
CONDICIONES CRUZADAS Y COMPENSACIONES ECONÓMICAS
El acercamiento llega en medio de exigencias cruzadas de indemnización. Irán condiciona cualquier reapertura a que Estados Unidos cumpla varias demandas, entre ellas el pago de una indemnización, el fin de las sanciones y el desbloqueo de sus fondos congelados en bancos extranjeros, valorados entre 6.000 y 12.000 millones de dólares.
Teherán sostiene que el acuerdo provisional sobre Ormuz con Omán está en «fases finales», pero insiste en que la vía navegable no se reabrirá hasta que Washington acepte sus condiciones.
Del lado estadounidense, Trump respondió en la víspera exigiendo a Irán compensaciones por «todas las personas que ha matado» y sugirió que podría endurecer aún más la presión económica sobre Teherán en lugar de recurrir a nuevos ataques aéreos.
ACUERDO PROVISIONAL
A pesar del optimismo expresado por Islamabad, fuentes cercanas a la negociación advierten que no está claro que la última ronda derive en un acuerdo duradero. La Guardia Revolucionaria iraní ha reiterado que la reapertura depende exclusivamente de que EE.UU. acepte las condiciones iraníes, mientras que Washington ha vinculado cualquier levantamiento del bloqueo de puertos a que Irán cumpla sus compromisos de no interferir en la navegación comercial.
