Una puesta en escena con sus propios colores, carisma y estilo al interpretar géneros musicales, definen a Miguel Batista, mundialmente conocido como Michel “El Buenón”, el salsero dominicano que ha conquistado importantes escenarios de Latinoamérica y el Caribe, además, ha recorrido gran parte del continente europeo, brindando sus conciertos en Francia (donde residió varios años), España (Madrid y Barcelona), Suiza, Inglaterra, Italia y Bélgica.
El Buenón destaca en el panorama de la salsa por una imponente voz barítona y una extraordinaria versatilidad musical. Su sello distintivo radica en su capacidad para transformar baladas románticas de grandes íconos de la música, tanto en español como en francés, inglés o italiano, en potentes y cadenciosos éxitos salseros de la mano de arreglos impecables. Su dominio escénico y su energía desbordante le permiten conectar de inmediato con el público, consolidando un estilo que fusiona el romanticismo interpretativo con la fuerza del ritmo tropical tradicional.
En el plano humano, Michel es ampliamente reconocido por su humildad y profunda generosidad, manteniendo siempre los pies en la tierra a pesar del éxito internacional. Quienes han trabajado con él destacan su disciplina inquebrantable, su fe y el respeto absoluto que profesa hacia sus fanáticos y colegas de la industria. Lejos de las pretensiones que a veces acompañan a la fama, se caracteriza por ser un hombre de trato cercano, siempre dispuesto a brindar una sonrisa y a expresar gratitud por el cariño que recibe en cada país que visita.
Su vida es, por encima de todo, un testimonio de superación y resiliencia. Nacido bajo condiciones de extrema pobreza, Michel enfrentó carencias y duros desafíos desde su niñez, logrando vencer los obstáculos sociales a base de talento puro y una fe inquebrantable en su destino musical. Su historia inspira al demostrar que el origen humilde no determina el destino de una persona, convirtiéndose en un referente de que la constancia, el esfuerzo propio y la pasión son capaces de transformar una realidad difícil en una carrera artística legendaria y respetada globalmente.
De la basura a la gloria
La madre del salsero era una jovencita de apenas 13 años da a luz en plena calle tras ser echada de su casa, y la criatura, el propio Michel, fue abandonada a su suerte. De madrugada, un sereno oyó los llantos de un angelito tirado en un basurero del Batey 7 de Barahona y llamó a la partera Taya, según narró el propio artista con acostumbrada nostalgia en el Show de Silvio, transmitido por su canal de YouTube Silvio Mora.
En la entrevista se evidenció que la mano del Todopoderoso y la casta de una verdadera abuela dominicana cumplieron su efecto. Cuando le avisaron a Doña Crisiana que ese bultico de carne era su nieto, ella no lo pensó dos veces: soltó a su esposo y dijo con el pecho apretado: “Yo boté a mi hija por ti, ¡pero a mi nieto no lo puedo botar!”.
¡Aventuras de novela y siete idiomas sin pisar la escuela!
La vida de este hombre parece sacada de un guion de Hollywood. A los siete años, tras enterarse por accidente de quién era su verdadera madre, agarró un camión, se plantó en la capital en el Parque Independencia y conoció a Doña Trina de Moya en la calle El Conde, quien se convirtió en su segunda madre y le enseñó las primeras letras.
Sin pisar jamás un aula de clases formal, Michel aprendió creole en el batey, y en la iglesia se dedico a aprender el francés, portugués y un poco de inglés. ¡Y la cosa no para ahí! En su paso por la vida terminó viviendo en la casa del legendario artista francés Charles Aznavour, quien lo veía como al hijo que nunca tuvo y lo ponía a cantar sus temas a los 17 años. ¡Un trotamundos de Barahona para el mundo entero!
De Miami al estrellato mundial (¡Y hasta le compuso a Marc Anthony!)
El apodo de “El Buenón” no se lo regalaron. se lo ganó a fuerza de sabor en Miami, cuando una señora de 70 años armaba el Bayú gritando su nombre porque no lo querían dejar tarima.
¡Salió de telonero de lujo en Tabú Combo, armó relajo con Johnny Ventura en los 80, y pa’ colmo compuso a los 13 años el éxito “No me conoces” que después pegó Marc Anthony! ¡Una verdadera joya viviente de nuestra música!
Hoy en día, consolidado y con la compañía de su esposa Miosotis desde hace 14 años, Michel nos deja una enseñanza que vale oro puro, de esa que te inyecta buenavibra: “Rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. Quedé millonario, pero no en dinero, sino en conocimiento y relaciones”.
«¡Así se habla, carajo! ¡El que tenga deseos que eche pa’ adelante, porque la vida es una sola y el miedo es mental! ¡Duro, activo y sin bajarle con Michel -El Buenón-!», alentó el entrevistador.
