MADRID, 21 de julio.- Tras la victoria de España por 1-0 frente a Argentina en la final del Mundial 2026, han habido celebraciones multitudinarias en todo el país, especialmente en Madrid.
Millones de aficionados salieron a las calles con banderas, cánticos y bengalas para festejar el segundo título mundial de la selección española.
En Madrid, el equipo fue recibido oficialmente por el rey Felipe VI y el presidente del Gobierno antes de recorrer la ciudad en un autobús descapotable. La celebración culminó en la plaza de Cibeles con actuaciones musicales y un ambiente festivo que reunió a cerca de dos millones de personas, según diversas crónicas.
La euforia también se extendió a otras ciudades como Valencia, donde miles de personas celebraron con petardos, fuegos artificiales y concentraciones espontáneas en plazas y calles principales.
La Delegación del Gobierno cifró en dos millones las personas que acompañaron a la selección a lo largo del recorrido por la capital.
Entre cánticos, banderas, música y un ambiente de euforia colectiva, los internacionales devolvieron el cariño recibido durante todo el Mundial en una jornada que puso el broche definitivo a la conquista de la segunda copa del mundo de la historia del fútbol español.
UN PAÍS ENTERO EN LA CALLE
La fiesta arrancó en Moncloa, donde los jugadores cambiaron el protocolo por las camisetas de paseo antes de subir al autobús descapotable. Desde allí comenzó una rúa que atravesó algunas de las principales arterias de la capital madrileña mientras millones de aficionados acompañaban el recorrido con banderas, bengalas, carteles y cánticos dedicados a sus ídolos.
La música marcó el ritmo de todo el trayecto. Borja Iglesias ejerció de DJ improvisado, Lamine Yamal y Nico Williams no dejaron de bailar, Ferran Torres lució una gorra con el lema «Make Spain Great Again» y Álex Baena celebró su 25º cumpleaños entre aplausos.
La conexión entre jugadores y afición convirtió la celebración en una auténtica fiesta sobre ruedas hasta el punto de encontrarse con alguna que otra ingeniosa pancarta lanzada al interior del autobús.
Los futbolistas fueron presentados uno a uno con su propia banda sonora en un espectáculo acompañado por las actuaciones de Tony Grox, Lucycalys, Viva Suecia, Lola Índigo y Ana Mena, Arde Bogotá y Aitana, que mantuvieron encendida la celebración.
Ferran Torres, el paradigma de la España campeona de los héroes inesperados
El técnico terminó manteado por sus jugadores en una de las imágenes más simbólicas de la noche.
EL RECUERDO MÁS EMOCIONANTE
Más allá de la música, las bromas y los bailes, la celebración también dejó espacio para la emoción.
Rodri tomó de nuevo la palabra con la copa entre las manos para acordarse de María Caamaño, la niña que acompañó a la selección durante la Eurocopa y falleció hace unos meses: «Queríamos acordarnos de una personita especial«, dijo el capitán antes de pedir un aplauso que silenció por unos instantes a la multitud.
Con ese homenaje y una última foto de familia sobre el escenario de Cibeles concluyó una jornada que quedará grabada en la historia del deporte español. Después de volver a conquistar el mundo dieciséis años más tarde, la selección recibió el abrazo de un país entero antes de bajar definitivamente el telón de un Mundial inolvidable.
sp-am
Compártelo en tus redes:
