Las detenciones de migrantes en Estados Unidos han experimentado un incremento superior al 1,000 %, en medio de un endurecimiento de las políticas migratorias y una expansión de los operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
De acuerdo con análisis basados en datos oficiales de ICE, citados por medios y centros de investigación en EE. UU., los arrestos de inmigrantes sin antecedentes penales aumentaron más de diez veces en los primeros meses del nuevo período gubernamental, pasando de poco más de mil a casi 12 mil casos, lo que representa un incremento de alrededor de 1,042 %.
Este aumento forma parte de una estrategia más agresiva de control migratorio, que también se refleja en el crecimiento de detenciones en espacios públicos, como calles, tribunales y oficinas, una práctica que se ha intensificado recientemente.
Medios estadounidenses reportan además que las autoridades migratorias están realizando más de 1,000 arrestos diarios en 2026, casi el doble que el año anterior, lo que evidencia una aceleración significativa en las acciones de control y deportación.
En ciudades como Miami, las cifras han alcanzado niveles récord, impulsadas en parte por la cooperación entre agencias federales y policías locales, lo que ha permitido ampliar el alcance de las detenciones, incluso durante paradas de tránsito por infracciones menores. (
Expertos y organizaciones defensoras de derechos humanos advierten que este incremento no solo responde a una mayor capacidad operativa, sino también a un cambio en los criterios de detención, que ahora incluyen a un mayor número de migrantes sin historial criminal, generando preocupación por posibles violaciones de derechos y un clima de temor en comunidades migrantes.
