El presidente de la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados, Mélido Mercedes, afirmó ayer que la presión en torno a la cesantía abortó la aprobación del Código de Trabajo en la pasada legislación ordinaria.
La afirmación de Mercedes contradice lo expuesto por el presidente de la Cámara Baja, Alfredo Pacheco, el pasado nueve de enero, cuando informó que el artículo 86 de la normativa laboral no había sido el motivo para sancionar pieza aprobada en el Senado y en una primera discusión en la Cámara de Diputados.
Explicó que ese artículo trata sobre el pago de la cesantía al termino de diez días y que establece un astreinte en caso del no pago en el plazo establecido.
Señaló, además, que entre 14 a 15 artículos fueron diferidos por la comisión que preside, para continuar la discusión una vez se inicie la próxima legislatura, el 27 de febrero.
“La comisión decidió, por mayoría, que el artículo 86 se quedara tal como está, que no se toque”, sostuvo Mercedes, de la Fuerza del Pueblo.
Trabajadores
Sobre el tema, el presidente de la Confederación Nacional de la Unidad Sindical (CNUS), Rafael (Pepe) Abreu, exhortó a Pacheco revisar sus declaraciones sobre la reforma al Código Laboral, al considerar que están completamente desfasadas.
Aseguró que la presión empresarial busca conseguir en el hemiciclo cameral lo que no pudo lograr en el diálogo tripartito ni en la Comisión de Diputados.
Advirtió que el tema no admite más diálogo y expresó que el movimiento sindical no está de acuerdo con ninguna variación que tenga que ver con la cesantía.
Señaló que más de dos millones de trabajadores, incluyendo los informales, que también son cubiertos con algunas exenciones por ese estatuto jurídico, serían afectados.
Recordó que el 26 de agosto de 2024 el presidente Luis Abinader, después de dos años de diálogo tripartito y más de 100 reuniones en el Ministerio de Trabajo, anunció al país, con la presencia de los interlocutores empresariales, sindicales y gubernamentales, que sometería al Congreso Nacional los artículos del código que fueron consensuados y que disentimientos como cesantía irían en otras reformas.
