El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, fue recibido este viernes con abucheos, insultos y gritos de “dimisión” por un grupo de más de un centenar de personas que se concentró frente al Ayuntamiento de Ceuta, en medio de la creciente tensión provocada por la crisis migratoria que afecta a la ciudad autónoma.
Sánchez llegó al Ayuntamiento poco después del mediodía para sostener una reunión con el presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas; el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez, y mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, con el objetivo de evaluar la situación derivada de la llegada masiva de migrantes.
Durante su llegada, los manifestantes corearon consignas como “Ceuta no se vende” y “Presidente, dimisión”, mientras la Policía Nacional mantenía acordonada la zona para garantizar la seguridad y evitar incidentes.
Casi 50,000 ingresos irregulares
De acuerdo con estimaciones de las fuerzas de seguridad, desde el jueves cerca de 49,000 personas han ingresado de manera irregular a Ceuta, una ciudad con aproximadamente 84,000 habitantes. La magnitud del flujo migratorio ha provocado el cierre de numerosos comercios, bares y restaurantes, además de generar un ambiente de preocupación entre la población.
Tensión antes de la llegada de Sánchez
Minutos antes de la llegada del mandatario, se registró un enfrentamiento entre un grupo de ciudadanos y varios migrantes que permanecían en las inmediaciones del Ayuntamiento. La intervención de agentes de la Policía Local evitó que la situación escalara a una pelea de mayor magnitud.
Las autoridades continúan evaluando las medidas para hacer frente a la crisis migratoria y reforzar la seguridad en la ciudad.
