Teherán, Irán.- China está negociando con el régimen iraní para establecer un transporte seguro de petróleo a través del estrecho de Ormuz, el cual ha estado cerrado desde el pasado martes como represalia por la operación militar llevada a cabo por Estados Unidos e Israel. Esta situación ha incrementado las tensiones en Medio Oriente y la incertidumbre en el comercio global.
El gobierno del presidente Xi Jinping teme quedarse sin suministro de petróleo ante una posible prolongación del conflicto en el Golfo Pérsico.
El 84 por ciento del petróleo que se moviliza por el estrecho de Ormuz está destinado a China, India, Japón y Corea del Sur.
El 20 por ciento del crudo que se transporta por esa vía marítima forma parte del consumo mundial. Además, a través de este corredor se carga una gran parte de los productos farmacéuticos y mercancías provenientes de Medio Oriente y Asia.
China está en conversaciones con Irán para gestionar el paso seguro de buques cargados de petróleo y gas natural destinados a su consumo.
El régimen iraní está bajo presión de China para que detenga el cierre del estrecho de Ormuz, por donde se transporta una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural.
Del total del crudo que se transporta por el estrecho, el 45 por ciento es demandado por la economía china.
Desde el inicio del conflicto armado el pasado sábado, el precio del petróleo ha aumentado un 15 por ciento.
Tras el cierre de la vía marítima, alrededor de 300 petroleros permanecen en el corredor debido a la amenaza de Irán de posibles ataques con misiles.
